Backstage, en el ámbito del teatro significa entre bambalinas o entre bastidores, la parte de detrás de un escenario.
El proyecto Backstage recoge esta parte de la ciudad de Murcia que queda entre bastidores y en la que no se suele reparar ni prestar demasiada atención.
Lejos de la visión del turista que toma fotografías de monumentos y espacios típicos o bellos por definición, yo, en este proyecto trato de abordar otros elementos, más cotidianos, menos bellos para otros, quizás, pero con un encanto especial para mí.
Este proyecto surge en un principio como un ejercicio de observación, un aprender a mirar el espacio del que estás rodeado un día si y otro también, y ver en él elementos que toda tu vida han pasado desapercibidos ante tus ojos.
He cumplido veinticinco años, y todos estos los he pasado en la misma ciudad y recorriendo casi siempre los mismos barrios.
Un día me descubrí encontrando belleza en lugares en los que la gente me decía “¿porqué le haces fotos a eso? Si es feo.” Pero continué haciendo fotografías a esos lugares.
Siempre he sentido un interés especial por las cosas viejas, desgastadas, antiguas. Todas estas cosas tienen un pasado detrás que guarda una historia, una historia que da lugar a desarrollar la imaginación de cada cual, y a mi me gusta dejar volar mi imaginación.
Sentí la necesidad de pasear y llevar a cabo ese ejercicio de observación que tanto me apetecía, llevando siempre mi cámara a cuestas y fotografiando todo lo que me parecía llamativo, bello o interesante. Muchas de las cosas que fotografío no sé porque las fotografío, solo sé que en ese momento algo me atrajo de ellas, aunque solo fuese algo puramente estético.
Después de muchos paseos por la ciudad, abordando las zonas del centro de Murcia, y los Barrios de Vistabella, San Juan, Santa Eulalia y San Nicolas observé todo lo que había fotografiado.
Entre todas las imágenes habían paredes desconchadas, bicicletas atadas en árboles, libros, personas, un simpático abuelo con un sombrero de papel de periódico, luces, contrastes, sombras.
Pensé sobre todo esto. ¿De qué hablaban estas fotos? Hablaban  de una ciudad, de lo más cotidiano y lo más verdadero de una ciudad. Me había ido de viaje y no lo sabía. Se trataba del viaje al lugar donde siempre había estado.
Pero, ¿a quién se le ocurre viajar al sitio donde vive? ¿qué clase de viaje es ese? Es un viaje hacia una mirada personal, hacia un modo de ver el mundo, hacia lo que soy.